Distrito de Manejo Integrado (DMI) Serranía de los Yarigüíes

Ante la perspectiva del agotamiento de los recursos naturales y de los bienes y servicios ambientales que de estos se generan, el Estado colombiano ha venido liderando una Estrategia de Conservación de la Biodiversidad Nacional , donde uno de los mecanismos fundamentales, consiste en la declaración de porciones de territorio nacional como Áreas Naturales Protegidas – ANP, en concordancia con sus particulares condiciones ecológicas. En este contexto, Colombia con tan solo el 0.77 % del territorio emergido del planeta, congrega algo más del 10 % de la diversidad de especies de plantas y animales del orbe. No obstante este gran potencial bio-ecológico, la superficie de ANP de la nación solamente cobija cerca del 10% de su territorio.

De otra parte, el Gobierno ha conformado el denominado Proyecto Colectivo Ambiental cuyo eje articulador es el agua, el cual contempla como uno de los objetivos de la Política , conservar y restaurar áreas prioritarias en las ecorregiones estratégicas, entre las cuales, relevó la importancia de los páramos y bosques altoandinos. Dentro de los apoyos financieros que ofrece en el marco de los programas de compensación ambiental para las CAR con menos resursos, aprobó un proyecto presentado por la CAS , orientado a la formulación del plan de manejo para un Área natural protegida declarada en la Serranía de los Yariguíes.

Es así como la Serranía de los Yariguíes ha representado a lo largo de los años un área de especial interés para las autoridades, tanto del orden municipal como regional y nacional, que se encuentran comprometidas con su manejo y administración, y que demandan la realización de estudios que permitan vislumbrar, desde un punto de vista técnico - científico, el potencial ecosistémico que esta región posee.

Cinco tipos diferentes de biomas caracterizan la región, acompañados de una gran variedad de especies que adornan estos majestuosos bosques. Asimismo, 19 formaciones vegetales son testimonio de la multiplicidad de climas y vegetación que se desarrolla en la serranía.

Sin embargo, las actividades pecuarias intensivas desarrolladas principalmente en los municipios de Betulia y Zapatoca han causando un detrimento significativo de los recursos en el área, comprometiendo la estabilidad y adecuada regulación hídrica indispensable para el sostenimiento de importantes poblaciones de fauna y flora.

A pesar de la fuerte presión que las actividades humanas insostenibles ejercen en el área, aún persisten especies faunísticas de relevancia nacional, como es el caso del jaguar ( Panthera onca) , el mono araña (Ateles hybridus hybridus) y el hormiguero (Myrmecophaga tridáctila) . A su vez, en el reconocido “Cerro de Armas” (localizado en el municipio de Landázuri) también se han registrado especies de montaña con amplio rango altitudinal como el oso de anteojos ( Tremarctos ornatus ) y el puma ( Puma concolor ) presentes de igual manera en la Serranía.

Pero existen otros factores que comprometen la estabilidad de las poblaciones de fauna como la cacería de animales, que son considerados perjudiciales para el desarrollo de actividades humanas. El tigrillo, el puma, el jaguar, las chuchas o faras, el zorro, los venados, el oso hormiguero, son algunos de los animales objeto de cacería. Del mismo modo, se reporta la comercialización de pieles de tigrillo, jaguar, puma y oso de anteojos obtenidas en la zona.

Es así como la Serranía de Yariguíes constituye una barrera natural que regula la dinámica climática de la región y es estratégica para la generación de bienes y servicios ambientales de Santander. Como reconocimiento a su importancia y diversidad biológica, esta zona fue incluida dentro del acuerdo de Canje de Deuda por Naturaleza bajo el Acta de Conservación de Bosques Tropicales (TFCA) ya que fue identificada como un área prioritaria para la conservación dentro de la visión eco-regional de los Andes del Norte; acuerdo que fue firmado por los gobiernos de [Estados Unidos] y [Colombia] en abril de 2004, con la participación de Conservación Internacional (CI), The Nature Conservancy (TNC) y WWF, tres organizaciones conservacionistas internacionales que aportaron fondos para la firma de dicho acuerdo.

Bajo esta perspectiva la CAS , identificó la Serranía de los Yariguíes como un área prioritaria para conservación dado el nivel de amenaza que enfrentan especies de flora y fauna singulares, sumada a los bienes y servicios ambientales que presta la serranía, ante todo en la regulación de importantes caudales hídricos que proveen de agua a buena parte del departamento de Santander, cuyos ricos ecosistemas brindan importantes escenarios para la recreación, la educación ambiental e investigación científica, además de ser una fuente importante de bienes para el desarrollo productivo de trece importantes municipios de Santander.

El Canje de Deuda es una opción de inversión de deuda bajo la Acta de Conservación de Bosques Tropicales (TFCA, por su sigla en inglés), la cual fue creada para ayudar a países con importantes extensiones de bosque tropical a reducir su deuda con el gobierno de Estados Unidos, al tiempo que protege sus bosques. A través de la firma del acuerdo, el país reducirá el monto de su deuda con Estados Unidos a cambio de acciones de Conservación en los bosques tropicales de Colombia. Además de la Serranía de Yariguíes, el Canje de Deuda cubrirá zonas como los Parques Nacionales Naturales de Tinigua y Sumapaz, y el Santuario de Fauna y Flora Guanentá; los Parques Nacionales Naturales Sierra Nevada de Santa Marta y Tayrona, en la Vía Parque Isla de Salamanca y los Santuarios de Fauna y Flora de la Ciénaga Grande de Santa Marta y de Los Flamencos, así como el Parque Nacional Natural Tuparro y la Reserva de Biosfera.